Imagina que tu empresa te dice: "Tienes 16 horas al año, pagadas, para dedicarlas a lo que quieras... siempre que sea ayudar a otros". Sin trámites eternos, sin justificaciones complicadas, sin que nadie te mire raro por levantarte de tu mesa para irte a plantar árboles o acompañar a personas mayores. Eso es, en esencia, el Modelo Ford de voluntariado corporativo . Una idea que parece obvia pero que tardĂł dĂ©cadas en popularizarse: si quieres que tus empleados hagan voluntariado, dales tiempo para hacerlo. Tiempo de verdad. Tiempo que no tengan que "robar" a sus fines de semana o a sus vacaciones. Ford Motor Company lleva años aplicando esta polĂtica en todos los paĂses donde opera, incluida España. Y aunque no inventaron el concepto, sĂ lo convirtieron en un estándar que hoy replican empresas de todos los tamaños. Porque funciona. Y porque resuelve el problema que todo responsable de RSC conoce bien: "Mis empleados quieren participar, pero no tienen tiempo". QuĂ© es exactamente el Modelo Ford (y quĂ© no es) Vamos a lo concreto. El Modelo Ford consiste en establecer una polĂtica formal de horas de voluntariado dentro de la jornada laboral . En el caso de Ford, son 16 horas al año por empleado. Pero el nĂşmero puede variar: algunas empresas ofrecen 8 horas, otras llegan a 40 o incluso más. Lo que define este modelo no es el nĂşmero exacto de horas, sino tres caracterĂsticas que lo diferencian de otras formas de impulsar el voluntariado: Es tiempo remunerado: El empleado cobra su sueldo normal mientras hace voluntariado. No pierde dinero, no usa dĂas de vacaciones, no tiene que recuperar despuĂ©s. La empresa asume ese coste como parte de su inversiĂłn en impacto social. Está formalizado: No depende de la buena voluntad de un jefe que te deje salir antes o de que "coincida" un dĂa tranquilo en la oficina. Existe una polĂtica escrita que reconoce ese derecho. El empleado sabe que puede usarlo. Es universal: Aplica a toda la plantilla, no solo a directivos o a departamentos con menos carga de trabajo. Desde el operario de fábrica hasta el CEO tienen el mismo nĂşmero de horas disponibles. Lo que el Modelo Ford no es: una excusa para hacer teambuilding disfrazado de voluntariado. Tampoco es obligar a nadie a participar. La gracia está precisamente en que el empleado elige si usa esas horas, cuándo las usa y en quĂ© causa las invierte. Por quĂ© 16 horas (o las que sean) cambian las reglas del juego Hay un dato que aparece en todos los estudios sobre voluntariado: la principal razĂłn por la que la gente no hace voluntariado es la falta de tiempo. No es desinterĂ©s. No es comodidad. Es que entre el trabajo, los hijos, las gestiones del dĂa a dĂa y el intento de mantener algo parecido a una vida personal, simplemente no queda hueco. El Modelo Ford ataca ese problema de raĂz. Y los nĂşmeros lo demuestran. SegĂşn el Informe Voluntare 2025, el 97% de las empresas españolas con programas consolidados ya ofrece voluntariado en horario laboral . Es un salto brutal respecto al 82% de hace una dĂ©cada. Las compañĂas han entendido que pedir a alguien que dedique su sábado a una actividad de la empresa —por muy solidaria que sea— genera resistencia. Pero hay más. Un estudio de Voluntare encontrĂł que los empleados que acumulan unas 18 horas de voluntariado aumentan su compromiso con la empresa un 11% , llegando al 16% tres meses despuĂ©s. El voluntariado no solo beneficia a quien recibe la ayuda: refuerza el vĂnculo entre el empleado y la organizaciĂłn. Ford, por su parte, acumula más de 1,7 millones de horas de voluntariado corporativo desde que empezĂł su programa. Solo en 2024, sus empleados a nivel global dedicaron 55.000 horas a colaborar con 470 organizaciones. En España, las actividades se concentran en Madrid y Valencia, donde la plantilla de las fábricas y oficinas participa regularmente en proyectos sociales y ambientales. [ENLACE INTERNO: CĂłmo medir el impacto del voluntariado corporativo] CĂłmo lo aplican otras empresas (spoiler: muchas van más allá) Ford puso las bases, pero otras compañĂas han llevado el modelo más lejos. Algunas incluso han convertido el voluntariado en parte central de su cultura, no en un "extra" simpático. Salesforce es probablemente el caso más conocido. Sus empleados disponen de 7 dĂas completos al año (56 horas) de tiempo libre remunerado para voluntariado. Además, la empresa iguala las donaciones de sus trabajadores hasta 5.000 dĂłlares. Todo esto forma parte de su famoso modelo 1-1-1: el 1% de su facturaciĂłn, el 1% del tiempo de empleados y el 1% de su producto se destinan a causas sociales. En España, los empleados de Salesforce donaron casi 7.000 horas de voluntariado solo el año pasado. Google permite a sus empleados dedicar hasta 20 horas anuales a voluntariado dentro de su jornada laboral. Pero lo interesante es que muchos proyectos conectan con las habilidades tĂ©cnicas de la plantilla: desde enseñar programaciĂłn a jĂłvenes en riesgo de exclusiĂłn hasta desarrollar herramientas tecnolĂłgicas para ONGs. Iber