2026 no es un año cualquiera para el voluntariado. La ONU lo ha declarado Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible, y España ya se ha sumado oficialmente a esta iniciativa. Pero hay otro dato que las empresas no pueden ignorar: la Generación Z representa ya el 27% de la fuerza laboral en los países de la OCDE, y para 2030 supondrán junto con los millennials el 74% de los trabajadores a nivel global. ¿La pregunta que toda empresa debería hacerse? Qué esperan estos jóvenes profesionales cuando hablamos de compromiso social y voluntariado corporativo. Porque la respuesta está transformando las estrategias de atracción y retención de talento en todo el mundo. Una generación que no se conforma con el sueldo Los datos de la Encuesta Global 2025 de Deloitte a más de 23.000 jóvenes de 44 países son contundentes: el 89% de la Generación Z y el 92% de los millennials consideran que tener un propósito en el trabajo es clave para su satisfacción laboral y bienestar personal. No estamos hablando de un deseo superficial, sino de un factor determinante en sus decisiones profesionales. Esta generación busca lo que Deloitte ha llamado la "trifecta": dinero, propósito y bienestar. Y cuando alguno de estos elementos falla, actúan en consecuencia. Más del 40% de los encuestados ha rechazado ofertas laborales o ha abandonado empleos por motivos éticos o por falta de conexión con sus valores personales. Según Forbes, el 60% de la Generación Z quiere un empleo que impacte positivamente al mundo, el 26% ya realiza algún tipo de voluntariado y el 76% se preocupa activamente por el impacto que tiene el ser humano en el planeta. Estas cifras revelan una generación con una sensibilidad social mucho más desarrollada que sus predecesoras. El voluntariado corporativo como factor de decisión laboral Aquí viene el dato que debería hacer reflexionar a cualquier departamento de recursos humanos: el 75% de la Generación Z evalúa el compromiso comunitario de una organización antes de considerar un empleo. No es un factor secundario, sino un criterio de selección real. Un estudio de Deloitte encontró que el 62% de los trabajadores de entre 18 y 26 años prefiere acceder a empresas que ofrecen programas de voluntariado, y el 97% cree que todas las compañías deberían promover este tipo de iniciativas. El 87% considera que las empresas con programas de voluntariado fortalecen la comunidad, y el 72% afirma que querría trabajar para organizaciones que ofrecen estas oportunidades a sus empleados. Pero no se trata solo de ofrecer voluntariado como un beneficio más. La Generación Z es especialmente crítica con el voluntariado superficial o el llamado "greenwashing social". Buscan programas auténticos, con impacto medible y alineados con causas que realmente les importan. Qué tipo de voluntariado busca la Generación Z Un estudio de Voluntare basado en 220 respuestas de jóvenes de esta generación reveló preferencias muy claras que las empresas deberían considerar al diseñar sus programas: Impacto tangible y aprendizaje: No buscan participar por participar. Prefieren actividades con un impacto claro y medible en la sociedad y el medio ambiente. Valoran especialmente las oportunidades donde pueden poner en práctica sus conocimientos y desarrollar nuevas habilidades, combinando crecimiento personal y profesional con la contribución a una causa. Trabajo en equipo y presencialidad: Un sorprendente 91% manifestó preferir actividades en equipo, reflejando su deseo de compartir experiencias y trabajar de forma colaborativa. En una era de hiperconexión digital, el voluntariado se convierte paradójicamente en un espacio para la conexión humana real. Flexibilidad y opciones virtuales: Aunque prefieren lo presencial, también valoran la posibilidad de participar en formatos híbridos o virtuales que se adapten a sus agendas. El microvoluntariado y las opciones episódicas ganan terreno entre quienes deben compaginar múltiples compromisos. Alineación con sus valores: Las causas que más les interesan son el medio ambiente, la educación, la salud mental y la justicia social. Mientras otras generaciones tienden a voluntariarse en servicios sociales tradicionales como bancos de alimentos, la Generación Z se inclina especialmente hacia causas ambientales y educativas. El voluntariado basado en habilidades gana protagonismo Una tendencia clara en 2025 es el auge del voluntariado basado en habilidades o skills-based volunteering. Esta modalidad permite a los empleados contribuir con su experiencia profesional específica, ya sea en marketing, tecnología, finanzas o comunicación, en lugar de limitarse a tareas genéricas. Para la Generación Z, esta opción resulta especialmente atractiva porque cumple dos objetivos simultáneamente: generar impacto real en las organizaciones sociales que reciben la ayuda y desarrollar competencias que fortalecen su trayectoria profesional. Los datos indican que el 81% de los ejecutivos de recursos humanos valoran p